Gentlemen Prefer Blondes en 1953. Marilyn enlaza una película con otra y definitivamente se convierte en la típica rubia de poca cabeza y aire sensual. En contraposisción con su vida privada,marcada por las inseguridades y los despropósitos.
Moulin Rogue, adaptó la canción, para que una Nicole Kidman, con retrasos en el rodaje con caídas incluidas desde el columpio, pusiera la voz, a la llamada "Sparkling Diamonds". El resultado, el siguiente:
No podía faltar en la versionada, la Material Girl, que se llegó a hacer con el vestuario y el mismo plató donde se rodó la citada peli de Monroe (incluido, flechazo entre bambalinas con el q sería meses después su marido, Sean Penn).
Versión modernizada, pero con final.......
Acabo con la versión que ña señorita Beyoncé se marcó en un anuncio para Armani, en el 2007.
La última película de Campanella (después de su exitosa, El hijo de la novia), hace honor a su predecesora, con el favor del público y de la parte de la crítica (ahora entiendo lo incomprensible de q se fuera de vacío de Donosti), consiguió atraparme, durante las dos horas de metraje, por momentos como el principio, filmado cual acuarela, sando pinceladas, con imágenes q se suporponen con una fotografía bellísima.
Si además la trama se presenta "clara" y se desarrolla con soltura, pero sin pesadez y sin dejar cabos sueltos, acompañado de esos momentos de comedia q tan bien sabe "meter" el guionista (en este caso), haciendo uso de la verborrea argentina y de un gran secundario (magnífico Guillermo Francella), arropado por el siempre correcto Ricardo Darín y la argentina Soledad Villamil (que repite con Campanella), acabando con un buen desenlace (para muchos inesperados), hace que termine la película y nadie se quiera levantar de la sala (comprobado me quedó), para comentarla y seguro que seguir recordándola días después.
Y sí, también hay una historia de amor (pero no de esas empalagosas).
Rodeado de metáforas y de simbolismos, de principios y valores, de melancolía y desdicha, de sentimientos y pasiones.
Pero también hay mucho silencio, una veces contenido y otras obligado, ansias, remordimientos y culpabilidad. No, les prometo q no caerán en la lágrima fácil.
Si a todo lo anterior le añadimos, lo novedoso de alguna técnica utilizada (como la escena del estadio, o la q da inicio a la película).
Si después de todo esto sigues teniendo dudas, no sé que más poder decir.